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CON EL FRENO DE MANO PUESTO.

En el primer bimestre del año, la balanza comercial mostró que en Uruguay el sector privado continúa procesando un ajuste, ya que las importaciones cayeron un 23% comparativamente con el año 2015, mientras aumenta el déficit del sector público. Según el informe de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), el factor que más incidencia tiene es la caída de las compras de bienes de capital asociadas a la inversión, lo que anticipa un estancamiento.

Según una encuesta realizada por la propia CIU, el 58% de los empresarios encuestados piensa disminuir sus inversiones para este año, lo que pone claramente un freno al sector privado.

Este informe motivo la preocupación de Camiones & Logística, que buscó ampliar desde la fuente esos datos. El contador Sebastián Pérez, asesor económico de la CIU, hizo referencia a la situación de la industria en Uruguay, mostrando la preocupación por la falta de acuerdos comerciales con países relevantes.

 

CAÍDA DE LAS IMPORTACIONES.

 

“La baja de las importaciones de los bienes de capital obedece a un descenso de la inversión. En el sector industrial particularmente la inversión había sido muy fuerte en los últimos años, incluso posterior a la crisis de 2009 hubo proyectos que no se detuvieron a pesar de que el sector industrial entró en una fase recesiva. En Uruguay el grueso de la inversión se realiza con bienes importados, con maquinaria importada. Tras 3, 4 años de desaceleración con un descenso marcado en la producción y una elevada capacidad instalada, empieza a no tener más sentido seguir invirtiendo al mismo ritmo. En nuestras mediciones, se muestra que la capacidad ociosa está aumentando. Entonces si no hay perspectivas de una cierta mejora en materia de la demanda, es bastante lógico que las empresas tengan este comportamiento de invertir un poco menos”.

“Nosotros veníamos de años muy complejos, fines de los noventa, después de la crisis del 2002, donde el aparato productivo se había deteriorado, había un rezago muy importante en materia de inversión que a partir del 2004, 2005 empieza a recomponerse. A partir de ahí cambian las condiciones, principalmente las internacionales vinculadas a la agroindustria, con mejoras de precio y algunas otras condicionantes que hicieron que tuviese sentido aumentar la producción y con una fuerte inversión para tratar de recobrar lo que se había dejado de invertir en esos momentos de crisis. Por otra parte se aprovechó oportunidades de negocio que se empezaron a dar en Uruguay a partir de esos años”.

 

LAS LUCES AMARILLAS.

“Hoy tenemos una región demandando menos, muchas dificultades con Brasil. Tenemos una diferencia en competitividad ya que estamos caros y la demanda mundial está relativamente débil. Entonces no hay demanda y las empresas hoy están con sus fábricas actualizadas y con capacidad ociosa para responder ante aumentos de esa demanda, y por tal razón es totalmente esperable que la inversión tienda a desacelerarse. Nosotros medimos la intención de inversión para el 2016 y el grueso de la industrias nos responden que van a reducir su inversión respecto al 2015. Hoy tenemos el 80% de las ramas reduciendo su producción. Entonces casi todas las ramas están pasando por una etapa de enfriamiento en su comportamiento inversor”.

 

RELACIÓN COMERCIAL CON ARGENTINA.

“Con respecto a lo que está pasando en Argentina todavía no se pueden visualizar resultados, en los hechos probablemente sean lentos. Sí es algo positivo, básicamente por dos razones; la primera, por el circuito de pagos, estábamos teniendo graves problemas para cobrar cuentas con Argentina, hoy de alguna manera se está facilitando. En segundo lugar, desde el punto de vista de las restricciones, ya no las tenemos en la misma dimensión que las teníamos hace unos meses. Puede empezar a haber oportunidades pero van a demorar en consolidarse. Hay otro aspecto que no hay que olvidarse, Argentina devaluó en forma escalonada y muy importante, el dólar valía $9 y ahora vale $15 y en los negocios industriales, el negocio se hacia por la vía del dólar oficial. Hoy nos encarecimos respecto a Argentina”.

“Tenemos que tener en cuenta que Argentina es muy importante para Uruguay, es muy importante para la industria. Entonces el hecho que hoy estemos en un momento bisagra y que lo peor ya pasó, es algo que debemos mirar con optimismo porque somos proveedores de cercanía con Argentina”.

 

LA INDUSTRIA Y LA COYUNTURA ACTUAL.

“A nivel industrial se está con mucha cautela, con mucho cuidado con respecto a qué gastos se hacen y a cómo se gestiona la empresa. Hoy las mayores energías están destinadas a reducir costos, buscar eficiencias y a ser lo más productivos posibles. Desde el punto de vista de la venta, el industrial siempre está buscando nuevas oportunidades pero se enfrenta a un entorno muy recesivo principalmente en lo regional pero también en el Uruguay porque en los hechos la venta en el mercado interno en la industria, están cayendo”.

“El otro aspecto relevante que las industrias están atendiendo es el tema financiero. En momentos de esta naturaleza hay que ser bastante inteligentes en el manejo financiero, en plazos, en la moneda. Son momentos bisagra, momentos donde se viene de un crecimiento pero que ya hace dos o tres años que la industria no crece y que en los hechos empieza a caer su actividad y varias ramas las tenemos cayendo en materia productiva y en forma fuerte, afectando los balances. Rentabilizar los negocios va a ser lo más complejo en un año como éste, nosotros notamos que en materia de rentabilidad todos los sectores industriales están mostrando afectación”.

 

LA ACTUACIÓN DEL GOBIERNO.

“Al gobierno le quedó pocos instrumentos para trabajar, producto no de decisiones del gobierno actual, sino que del gobierno anterior. El hecho de llegar en el ciclo de alza económica con un déficit fiscal del 3 ½, 4%, no es un problema de este gobierno es una herencia del anterior y ahora era un momento para hacer impulso fiscal, era un año para que el Estado gastar, invirtiera, que apuntalara la demanda, y no lo puede hacer. En los hechos es lo contrario, está tratando de ajustar sus gastos y si uno mira la inversión pública lo nota claramente, está a niveles muy bajos, y es un contra sentido a lo que indica la teoría; o sea en los momentos de que el ciclo económico empieza en baja el Estado diría en forma anti cíclica reforzar la demanda y aumentar la inversión. Y no lo está pudiendo hacer”.

“Hay que administrar y elegir lo menos malo. Hoy tenemos varios desequilibrios; tenemos un desequilibrio en la inflación, en nuestros niveles de precios en dólares, ahora también en nuestro nivel de crecimiento porque vamos a entrar en una fase en donde vamos a crecer menos. Tenemos un problema, no diría de recesión pero si de desaceleración económica fuerte. Entonces tenemos muchas variables que atender y a veces no da los instrumentos para poder superarlas o mejorar en materia macroeconómica y creo que a veces nos atamos un poco las manos”.

 

¿HAY UN PROBLEMA ESTRUCTURAL EN LA INDUSTRIA?.

“Yo diría que no hay un problema estructural, para nada. Por el contrario, porque la industria cuando ha tenido condiciones favorables ha sido de los sectores que impulsan la inversión, impulsan las exportaciones e impulsan el empleo. Lo que sí tenemos en Uruguay es un problema de que nos volvemos muy baratos o muy caros en forma recurrente y cíclicamente y eso para el negocio industrial manufacturero tradicional, lo hace un negocio mucho más complejo. Eso tiene que ver con nuestra especialización productiva vinculada a los bienes primarios, éstos tienen precios muy volátiles entonces cuando los precios están relativamente altos, como en los últimos años, el tipo de cambio tiende a bajar. Quizás la clave en Uruguay es ser más eficientes, suavizar esos ciclos, no exacerbar los ciclos de encarecimiento y abaratamiento. Creo que tenemos responsabilidades propias respecto a esta volatilidad y en el negocio industrial la volatilidad de los precios en dólares, es muy relevante”.

 

LA INSERCCIÓN INTERNACIONAL EN EL URUGUAY.

“Es difícil en un entorno tan incierto, desde el punto de vista comercial, jugarse a Uruguay. En materia de lo que es la inserción fuera de la región, puede llegar a ser un problema estructural si Uruguay no reacciona a tiempo, estamos cada vez más tarde. Entonces en materia de captación de inversiones Uruguay podría tener mucho más éxito y en materia industrial podría generar condiciones para recibir más inversiones, si lograra ponerse a tiro con lo que son los acuerdos comerciales que se están llegando en el mundo. No hemos establecido nuevos acuerdos como países en el Mercosur y no hemos logrado cerrar acuerdos con países relevantes, y eso tiene mucho que ver con el éxito de la industria y a su vez con la calidad de vida de nuestra gente porque la industria es uno de los sectores que paga mejores salarios. Pero hay que darle condiciones a la esas industrias para que puedan competir”.

“Entonces creo que el tema de los precios, de los costos en dólares en Uruguay, así como las cuestiones de inserción son muy relevantes para que esto que es coyuntural, realmente no se transforme en estructural”.-

Fuente:  Artículo publicado en Revista C&L No. 115.